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¿Es segura mi casa después de los terremotos de Granada? Cómo recuperar la tranquilidad si hay grietas o daños

  • contacto08226
  • hace 1 día
  • 9 min de lectura

Después de varios días pendientes de cada movimiento del suelo, la pregunta de muchas familias de Granada ya no es solamente qué hacer con una grieta después del terremoto.

La pregunta ahora es más personal:

¿Puedo volver a estar tranquilo en mi casa?

¿Puedo dormir en ella con normalidad?

¿Qué significa que un técnico haya revisado el edificio?

¿Debo preocuparme si veo una nueva fisura?

¿Qué ocurre si me han desalojado?

¿Y si tengo que hacer obras, quién las va a pagar?

Son preguntas razonables después de la serie sísmica que desde el 14 de agosto está afectando a Granada capital y numerosos municipios del Área Metropolitana, especialmente Alhendín, Gójar, La Zubia, Ogíjares, Armilla, Churriana de la Vega, Las Gabias, Vegas del Genil y otras localidades próximas.

Y hay un primer dato que puede ayudar a poner la situación en perspectiva:

la inmensa mayoría de los edificios inspeccionados no ha presentado daños que obliguen a desalojarlos.

En el balance de 580 inmuebles inspeccionados comunicado el 19 de agosto, 459 —el 79,1 %— fueron clasificados en verde, sin daños; otros 105 presentaban desperfectos leves y fueron clasificados en amarillo; y 14 recibieron clasificación roja y requerían medidas antes de poder volver a ser ocupados. En ese balance no había ningún inmueble clasificado en negro por necesidad de demolición.

Esto no permite afirmar que todos los edificios estén en perfecto estado. Cada vivienda tiene que analizarse individualmente.

Pero sí permite combatir una idea que está generando mucha inquietud:

tener una grieta no significa automáticamente que tu casa esté en peligro.


La actividad sísmica continúa, pero los últimos movimientos han sido de menor intensidad

La serie sísmica no puede darse por terminada y actualmente no existe un método que permita predecir cuándo se producirá un nuevo terremoto o cuál será su magnitud.

Por eso conviene desconfiar tanto de quien anuncia que «ya ha terminado» como de quien asegura que «viene uno más grande».

Lo que sí sabemos es que durante el domingo 23 de agosto Granada continuó registrando terremotos, pero de intensidad significativamente inferior: se contabilizaron más de una decena de movimientos y únicamente uno alcanzó magnitud 2.

Es un dato favorable, pero no una predicción.

El Instituto Geográfico Nacional continúa realizando el seguimiento de la serie sísmica de Alhendín y mantiene publicada información específica sobre la actividad de agosto de 2026.

La tranquilidad, por tanto, no debe venir de intentar adivinar cuándo volverá a temblar.

Debe venir de otra cuestión mucho más controlable:

saber en qué estado se encuentra realmente tu vivienda y qué solución tienes si existe algún daño.


“Han revisado mi edificio y está en verde”: ¿puedo estar tranquilo?

Dentro del sistema de evaluación utilizado durante esta emergencia, la clasificación verde ha significado que no se han apreciado daños en la inspección realizada.

Es, evidentemente, una información tranquilizadora.

Una valoración técnica realizada sobre el inmueble tiene mucho más valor que intentar interpretar fotografías de grietas en Internet, comparar tu pared con la de otro edificio o seguir mensajes que circulan por grupos de WhatsApp.

Eso no significa que exista una garantía absoluta frente a futuros terremotos —nadie puede ofrecerla—, pero sí significa que tienes una valoración objetiva de la situación existente en el momento de la inspección.

Si posteriormente aparece un daño nuevo o cambia sustancialmente uno ya existente, esa nueva circunstancia puede justificar una revisión.

Lo importante es sustituir la pregunta angustiosa de «¿y si pasa algo?» por otra mucho más útil:

¿hay algún dato técnico actual que indique que mi vivienda necesita una actuación?

Si la respuesta es negativa, tienes una base objetiva para recuperar progresivamente la normalidad.


¿Y si mi edificio aparece como amarillo?

La palabra «amarillo» puede generar más preocupación de la que realmente transmite la clasificación utilizada en estas inspecciones.

En el balance comunicado por la Junta, los 105 edificios clasificados en amarillo presentaban desperfectos leves. La clasificación roja era la reservada para los inmuebles que necesitaban medidas antes de poder volver a ocuparse.

Por tanto:

amarillo no equivale automáticamente a “edificio peligroso”.

La cuestión realmente importante es conocer qué desperfecto concreto se ha detectado y qué recomendación ha realizado el técnico.

Puede existir una fisura que deba repararse, un elemento que necesite seguimiento o un desprendimiento localizado que tenga que asegurarse sin que ello implique que toda la estructura del edificio esté comprometida.

La tranquilidad aparece cuando dejamos de interpretar un color y conocemos qué problema concreto existe y cómo se soluciona.


Si el edificio está en rojo, la solución no es asumir que has perdido tu casa

Una clasificación roja sí exige mayor prudencia.

En las inspecciones realizadas durante esta emergencia significa que deben adoptarse medidas antes de que el inmueble vuelva a ser ocupado.

Pero tampoco debe confundirse automáticamente con una declaración de ruina o con la pérdida definitiva de la vivienda.

De hecho, durante estos días se han producido desalojos preventivos precisamente para permitir actuaciones de aseguramiento y nuevas comprobaciones técnicas. En Armilla, por ejemplo, un edificio fue desalojado preventivamente tras detectarse grietas en pilares del aparcamiento y se iniciaron inmediatamente trabajos para asegurar los elementos afectados y realizar una revisión más exhaustiva.

En una situación así, la tranquilidad no consiste en volver a entrar cuanto antes.

Consiste en saber que se ha identificado el problema, se está actuando sobre él y el regreso dependerá de una comprobación técnica, no de una decisión improvisada del propietario.


Me han salido nuevas grietas después de que revisaran mi vivienda: ¿qué significa?

Una grieta nueva merece atención, pero no permite por sí sola concluir que haya aparecido un daño estructural.

Los terremotos pueden producir pequeños movimientos y fisuras en revestimientos, tabiques y otros elementos que no desempeñan una función estructural.

El problema es que un propietario normalmente no dispone de conocimientos suficientes para saber qué elemento está observando.

Por eso, si después de una inspección aparece una grieta claramente nueva, aumenta una existente o se observa un cambio significativo, lo razonable es que esa nueva circunstancia sea valorada, especialmente cuando pueda afectar a pilares, vigas, forjados, muros de carga u otros elementos estructurales.

No necesitas aprender a diagnosticar grietas.

Necesitas saber cuándo una grieta justifica una nueva valoración y cuándo estamos simplemente ante un desperfecto reparable.

En nuestro artículo anterior, “Tengo grietas en casa después del terremoto de Granada: qué hacer antes de reparar o reclamar”, explicamos con detalle cómo documentarlas y qué conviene hacer antes de taparlas.


Una de las mayores fuentes de tranquilidad: saber que, si hay daños, existe un sistema para indemnizarlos

Después de comprobar que la vivienda puede utilizarse con seguridad, aparece inevitablemente otra preocupación:

¿cuánto me va a costar todo esto?

Aquí las últimas cifras oficiales son especialmente relevantes.

El Consorcio de Compensación de Seguros informó que, a las 8:00 horas del 21 de agosto, ya había recibido 12.531 solicitudes de indemnización por daños materiales relacionados con los terremotos de Granada.

De ellas, 11.719 correspondían a viviendas y comunidades de propietarios.

Granada capital acumulaba 6.086 solicitudes; Ogíjares, 1.251; Armilla, 1.192; Churriana de la Vega, 688; Las Gabias, 503; La Zubia, 501; Vegas del Genil, 355; Gójar, 273; y Alhendín, 252.

El Consorcio estimaba provisionalmente el coste de la siniestralidad en más de 35 millones de euros.

Estos datos son importantes porque demuestran algo que puede aliviar una de las principales preocupaciones de las familias afectadas:

el mecanismo de indemnización está funcionando y miles de viviendas de Granada ya están dentro del sistema de valoración.

Los terremotos tienen la consideración legal de riesgo extraordinario conforme al artículo 1 del Real Decreto 300/2004, de 20 de febrero, y el Consorcio indemniza los daños cubiertos cuando concurren los requisitos de aseguramiento correspondientes.

Por tanto, haber sufrido daños no significa necesariamente que el propietario tenga que asumir personalmente todo el coste de reparación.


“No puedo vivir temporalmente en mi casa”: también hay que mirar la cobertura de inhabitabilidad

Esta es otra de las preguntas que está ganando importancia conforme avanzan las inspecciones.

¿Qué pasa económicamente si el edificio necesita obras y no puedo permanecer en mi vivienda?

No debe darse por supuesto que esos gastos siempre quedan fuera del seguro.

El propio Consorcio explica que cuando la póliza ordinaria incorpora coberturas de inhabitabilidad, pérdida de alquileres u otras análogas, estas pérdidas pueden quedar indemnizadas por el Consorcio bajo determinadas condiciones cuando son consecuencia de un daño material producido por un riesgo extraordinario.

Además, el artículo 4 del Reglamento del Seguro de Riesgos Extraordinarios incluye expresamente determinadas pólizas con coberturas de inhabitabilidad o desalojo forzoso de viviendas y pérdida de alquileres dentro del régimen de recargo obligatorio.

La consecuencia práctica es importante:

si no puedes vivir temporalmente en tu casa, no pienses únicamente en cuánto cuesta reparar la pared. Hay que revisar también qué protección económica contrataste para el tiempo en que la vivienda no pueda utilizarse.

La respuesta dependerá de la póliza concreta, pero merece la pena comprobarla antes de asumir personalmente hoteles, alojamientos u otros gastos.


También hay una buena noticia para quienes tengan que hacer obras en Granada capital

A la posible indemnización del seguro o del Consorcio se suma una medida municipal que puede reducir el coste de las reparaciones.

El Ayuntamiento de Granada ha anunciado una bonificación del 95 % del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) para las reparaciones por los terremotos en viviendas habituales e inmuebles en los que se desarrolla una actividad económica.

Para otros inmuebles afectados que no sean vivienda habitual ni tengan actividad económica, la bonificación anunciada es del 50 %.

La medida se apoya en la posibilidad prevista en el artículo 103.2.a del Texto Refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales de establecer una bonificación de hasta el 95 % para obras declaradas de especial interés o utilidad municipal.

Hay requisitos que deben cumplirse —entre ellos la acreditación técnica del daño—, pero desde el punto de vista del propietario la conclusión es sencilla:

antes de calcular cuánto te costará reparar tu vivienda, comprueba qué parte puede asumir el seguro o el Consorcio y qué bonificaciones públicas pueden reducir el resto.

Esta bonificación concreta corresponde al municipio de Granada. Quienes residan en Armilla, Ogíjares, La Zubia, Alhendín, Gójar, Las Gabias u otros municipios deben comprobar las medidas que adopte su propio Ayuntamiento.


El objetivo no debería ser iniciar una reclamación: debería ser cerrar la incertidumbre

Después de una semana como la vivida en Granada es fácil acumular fotografías, partes, pólizas, llamadas, opiniones de vecinos y mensajes de distintas compañías sin saber realmente dónde está el problema.

Pero un afectado no necesita convertirse en especialista en seguros, arquitecto o abogado.

Necesita obtener tres respuestas.

¿Mi vivienda puede utilizarse con tranquilidad?

Esa es una cuestión técnica.

¿Los daños existentes pueden repararse y cuánto costará dejarlos correctamente solucionados?

Esa cuestión necesita valoración técnica y económica.

¿Quién debe asumir ese coste?

Ahí entran la póliza, el Consorcio, la comunidad de propietarios y, según las circunstancias, otras posibles responsabilidades.

Cuando esas tres preguntas tienen respuesta, gran parte de la incertidumbre desaparece.


¿Necesito contratar un arquitecto aunque el edificio ya haya sido revisado?

No necesariamente.

Si la inspección realizada ha descartado daños relevantes y no han aparecido después nuevos indicios, encargar múltiples informes puede añadir coste sin aportar necesariamente mayor tranquilidad.

La situación cambia cuando hay una discrepancia concreta: una nueva grieta, un elemento estructural afectado, un daño que aumenta, una valoración económica importante o una discusión sobre si los desperfectos fueron realmente provocados por el terremoto.

Ahí un informe independiente puede convertirse en una herramienta para obtener certeza y no simplemente en otro documento.


Mi grieta parece pequeña: ¿puedo olvidarme del asunto?

Si el daño es superficial, ha sido revisado y no plantea una cuestión de seguridad, posiblemente estemos ante una reparación relativamente sencilla.

Pero una cosa es no alarmarse y otra distinta ignorar completamente el daño.

Si la fisura apareció después del terremoto, es conveniente conservar al menos constancia de ella antes de repararla, porque posteriormente puede resultar mucho más difícil acreditar cómo se encontraba la vivienda.

La propia información oficial del Consorcio recomienda conservar fotografías cuando haya que retirar o reparar los elementos dañados antes de que puedan ser examinados.

La idea no es vivir pendiente de una reclamación.


Si sigues sin saber si tu vivienda está bien o quién asumirá los daños, podemos ayudarte a aclararlo

En Campaña Martín Abogados entendemos que después de los terremotos muchos afectados no necesitan que alguien les explique veinte trámites diferentes.

Necesitan saber algo mucho más sencillo:

si su vivienda está correctamente valorada, qué daños están cubiertos y qué coste tendrán que asumir realmente.

Nuestro trabajo puede comenzar precisamente ahí: revisando la documentación disponible, identificando qué cuestión necesita una valoración técnica, comprobando la cobertura del seguro y del Consorcio y ayudando a que el propietario tenga una visión clara de su situación antes de adoptar decisiones importantes.

No todos los expedientes necesitan terminar en una reclamación compleja.

De hecho, el mejor resultado puede ser mucho más sencillo:

saber que la vivienda está bien, que los desperfectos tienen solución y que existe una vía económica para repararlos.

Si has sufrido daños en Granada, Armilla, Ogíjares, La Zubia, Gójar, Alhendín, Churriana de la Vega, Las Gabias, Vegas del Genil o cualquier otro municipio afectado, podemos estudiar tu caso y ayudarte a convertir todas esas dudas en una respuesta concreta.


Consulta con nuestro despacho

Si necesitas ayuda, reserva tu cita en Campaña Martín Abogados.

📍 Calle Galileo 21, Huétor Tájar (Granada)

📞 623 45 37 37


La información contenida en este artículo es general y no sustituye el estudio jurídico individual de cada caso.

 
 
 

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